Vivo de recuerdos buenos, de esos que siempre necesitas más. De estar asolas en mi habitación y no salir de mi hábitat. Es mi escudo, pero es que tú eres mis ganas y mi felicidad. Sé que suena cursi, pero hoy estoy así y se me permite. Porque hoy lo necesito. Ven un poco y luego te vas, pero ven. Por favor. Dormir contigo tranquila y despertarme otra vez como siempre. Sola. Con mi gato sentado a mis pies. Hoy una noche más dormiré sola, soñare con algo que no está a mi alcance y volveré a despertar en una vida humilde y aburrida.
Mi lista de reflexiones
sábado, 10 de febrero de 2018
El echarte de menos no está en la lista
Nunca llegué a pensar que esto sería tan duro. Me siento terriblemente celosa de todo lo que tienen otros y que yo tengo pero que no puedo disfrutar. Hoy estoy cansada. Y es que ha llegado el momento: No puedo más. Te necesito. Me paso el día viendo películas románticas, escuchando canciones lentas, leyendo historias. Sí, antes de conocerte también lo hacía. Me considero una autentica empedernida. Pero lo de ahora es peor, porque cuando acabo siento una tristeza inmensa. ¿Por qué? ¿Hasta que punto una persona necesita a otra? Necesito hacer cosas de pareja. Sí no me mires así. Sabes que tu también. Quiero pasear por la orilla de la playa, que nos quedemos allí toda la noche a solas, recuperando todo lo que hemos perdido en minutos, en segundos, en tiempo. Los recuerdos de la primera vez me inundan entera. Me abruman y me emocionan. Sé que nos vemos mas de lo que podríamos, pero aun así cuando te veo no tengo suficiente. Me falta más. Ahora tengo plena disposición para mi, para todos, menos para ti. Y sí, somos afortunados, pero yo quiero ser egoísta y pedir mas. Porqué esta romanticona con la que estas necesita mas siestas contigo, mas besos, mas caricias. La estúpida pantalla que nos separa es un asco. No la quiero para nada, de hecho la odio, con todas mis ganas.
Vivo de recuerdos buenos, de esos que siempre necesitas más. De estar asolas en mi habitación y no salir de mi hábitat. Es mi escudo, pero es que tú eres mis ganas y mi felicidad. Sé que suena cursi, pero hoy estoy así y se me permite. Porque hoy lo necesito. Ven un poco y luego te vas, pero ven. Por favor. Dormir contigo tranquila y despertarme otra vez como siempre. Sola. Con mi gato sentado a mis pies. Hoy una noche más dormiré sola, soñare con algo que no está a mi alcance y volveré a despertar en una vida humilde y aburrida.
Vivo de recuerdos buenos, de esos que siempre necesitas más. De estar asolas en mi habitación y no salir de mi hábitat. Es mi escudo, pero es que tú eres mis ganas y mi felicidad. Sé que suena cursi, pero hoy estoy así y se me permite. Porque hoy lo necesito. Ven un poco y luego te vas, pero ven. Por favor. Dormir contigo tranquila y despertarme otra vez como siempre. Sola. Con mi gato sentado a mis pies. Hoy una noche más dormiré sola, soñare con algo que no está a mi alcance y volveré a despertar en una vida humilde y aburrida.
jueves, 18 de agosto de 2016
Amor mio
Tengo ganas, muchas ganas cuando me levanto. ¿Por qué? ¿Por qué tengo ganas si lo único que tendría que tener es vago? Huelo las flores y las hojas al pasar. Escucho el viento soplar suavemente, porque no es un viento de tormenta. No es tiempo para eso. Comienzan las lluvias y los días se hacen tristes, aunque para mí no. Nadie sabe mejor que tú y yo lo que nos gusta una buena lluvia. Es primavera, es abril. Se acerca el verano, el ocioso calor que disfruta de no envejecer. Él odioso, pero a la vez adorable por el maravilloso tiempo que nos da. Porque es tiempo lo que nos deja. Ganas y tiempo para realizar planes. Para disfrutar de todo aquello que dejas apartado en el invierno. La motivación diaria de quedarte cinco minutos más en la cama porque puedes. Porque no tienes prisas. Las prisas hacen que corramos, que no paremos de correr de un lado para otro porque el tiempo se nos va sin darnos cuenta. Queremos más, pero no encontramos la manera de conseguirlo. No es fácil, pero tampoco imposible, dicen siempre. Pero yo guardo todo para el final. La mejor parte siempre va al final ya que es cuando más lo esperas. Cuando no te decepcionas. Cuando sigues teniendo esa fe que muchas veces se acaba. Quiero vivir una vez más todos los sentimientos que vivimos en aquel verano. Fue increíble, este año quiero que sea mejor. Mejorar es una cualidad de valientes, pero optar por algo mejor, es la superación. Todas esas ganas que le pongo al despertarme son ganas por estar contigo y hacerte vivir lo que nunca has vivido. Aquello que todavía no sabes que es, que no sabes que sientes. Quiero vivir en una cotidianidad completa contigo, más tarde, pero quiero. Una vida llena de cosas que ninguno comprendemos o que entendemos a la perfección. No se puede echar de menos aquello que jamas has conocido, pues yo quiero conocerlo. Todo. Y contártelo, todos los días en nuestra cama, con nuestras miradas que se enlazan y se comprenden perfectamente, mientras intentas cogerme de una manera tierna. Quiero ser para ti y tú para mí. Quiero pelearme y reconciliarme contigo. Quiero aprender contigo y en la mismísima soledad. Pero sobretodo quiero que a partir de hoy, o mejor dicho, a partir del día que nos conocimos, sepas todo de mí. Y yo de ti. Porque así trabaja un equipo, así lucha una pareja. Mi vida, mi luz. Te has convertido en todo eso. ¿No crees que habrá más? Hay una vida por delante. ¿Estas preparado para vivirla conmigo?
Aceptación de las críticas.
Ayer me di cuenta de algo y no lo he querido poner en función hasta hoy. Soy una persona que, aunque cuesta reconocerlo, crítico demasiado a los demás, en especial a la gente que no me cae demasiado bien. Pero eso no quiere decir que sea ni peor ni mejor. Considero que todos lo hacemos. Pero aun así, no está bien. Hace tiempo conocí una critica de alguien hacia mí misma. Con lo cual me puse a la defensiva e intenté buscar una forma de solucionarlo. Pero no conseguí encontrarla. La verdad es que no hay ninguna fórmula para agradar a todo el mundo. Y tan solo necesité de alguien que me dijera “Hay que ver, no aceptas las críticas” para darme cuenta de que era verdad. ¿Qué puedes hacer si algo que haces, a alguien no le parece bien? Simplemente pensar si aquello que haces puede dañar o perjudicar al otro. En todo caso de que la respuesta sea no, no existe motivo para cambiarlo.
No hay que gustar siempre a todo el mundo. Porqué siempre vas a ser criticado por alguien, por muy benévolo que seas. Los seres humanos no somos creados para ser máquinas perfectas, sino personas con defectos. Es cuestión de aceptar los propios, para comenzar a aceptar los de los demás.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
