jueves, 18 de agosto de 2016

Amor mio

Tengo ganas, muchas ganas cuando me levanto. ¿Por qué? ¿Por qué tengo ganas si lo único que tendría que tener es vago? Huelo las flores y las hojas al pasar. Escucho el viento soplar suavemente, porque no es un viento de tormenta. No es tiempo para eso. Comienzan las lluvias y los días se hacen tristes, aunque para mí no. Nadie sabe mejor que tú y yo lo que nos gusta una buena lluvia. Es primavera, es abril. Se acerca el verano, el ocioso calor que disfruta de no envejecer. Él odioso, pero a la vez adorable por el maravilloso tiempo que nos da. Porque es tiempo lo que nos deja. Ganas y tiempo para realizar planes. Para disfrutar de todo aquello que dejas apartado en el invierno. La motivación diaria de quedarte cinco minutos más en la cama porque puedes. Porque no tienes prisas. Las prisas hacen que corramos, que no paremos de correr de un lado para otro porque el tiempo se nos va sin darnos cuenta. Queremos más, pero no encontramos la manera de conseguirlo. No es fácil, pero tampoco imposible, dicen siempre. Pero yo guardo todo para el final. La mejor parte siempre va al final ya que es cuando más lo esperas. Cuando no te decepcionas. Cuando sigues teniendo esa fe que muchas veces se acaba. Quiero vivir una vez más todos los sentimientos que vivimos en aquel verano. Fue increíble, este año quiero que sea mejor. Mejorar es una cualidad de valientes, pero optar por algo mejor, es la superación. Todas esas ganas que le pongo al despertarme son ganas por estar contigo y hacerte vivir lo que nunca has vivido. Aquello que todavía no sabes que es, que no sabes que sientes. Quiero vivir en una cotidianidad completa contigo, más tarde, pero quiero. Una vida llena de cosas que ninguno comprendemos o que entendemos a la perfección. No se puede echar de menos aquello que jamas has conocido, pues yo quiero conocerlo. Todo. Y contártelo, todos los días en nuestra cama, con nuestras miradas que se enlazan y se comprenden perfectamente, mientras intentas cogerme de una manera tierna. Quiero ser para ti y tú para mí. Quiero pelearme y reconciliarme contigo. Quiero aprender contigo y en la mismísima soledad. Pero sobretodo quiero que a partir de hoy, o mejor dicho, a partir del día que nos conocimos, sepas todo de mí. Y yo de ti. Porque así trabaja un equipo, así lucha una pareja. Mi vida, mi luz. Te has convertido en todo eso. ¿No crees que habrá más? Hay una vida por delante. ¿Estas preparado para vivirla conmigo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario